No
recuerdo absolutamente nada de la trama de la película, sólo el sabor
agridulce de su lefa y sus besos fogosos que me encendían y me ponían a
cien!!!!!
Lo malo de estar casada y vivir en una ciudad pequeña es el riesgo de que te puedan pillar mal aparcada, por eso tan pronto se iluminó la sala le dije que nos fuéramos para mi casa a continuar lo que habíamos empezado, teníamos un par de horas pues mi marido debía llevar a mi hijo a su clase de piano.
Lo malo de estar casada y vivir en una ciudad pequeña es el riesgo de que te puedan pillar mal aparcada, por eso tan pronto se iluminó la sala le dije que nos fuéramos para mi casa a continuar lo que habíamos empezado, teníamos un par de horas pues mi marido debía llevar a mi hijo a su clase de piano.

Cuando
entramos al edificio la luz del recibo se había fundido y todo estaba
en penumbra, por supuesto no dejamos pasar la oportunidad (oscuridad
madre de todos los vicios) y me arrinconó contra la pared; otra vez
sentí su boca devorando la mía, su lengua que entraba y hurgaba con
desespero, me mordía, sus manos apretaban mis nalgas, me atraía hacia él
y frotaba su polla contra mi vientre, sentí como se le ponía muy dura y
con ganas de clavármela de inmediato, así que empecé a bajar la
cremallera de su pantalón para liberarla. Sus manos empezaron a buscar
bajo mi falda y encontraron lo que deseaban, sentí sus dedos hurgando en
mi coño entrando con facilidad ya que me tenía empapada, mis jugos
empezaban a chorrearme por los muslos y sus besos eran más intensos
haciéndome estar al borde del orgasmo, pero cuando me veía así, paraba,
los sacaba para hacerme rogarle que volviera a metérmelos...
Sonó una puerta y a duras penas tuvimos tiempo de medio componernos.
-Buenas
noches- saludó la empleada de una vecina, estoy segura que se dio cuenta
de lo que estaba pasando, pero no dijo nada más; por tal razón, le
susurré que no diéramos más espectáculo y entráramos al apartamento,
allí estaríamos más cómodos.
Mientras abría la puerta él me besaba el cuello y me metía la mano bajo la falda acariciando mi coño que seguía empapado y caliente, ya no aguantábamos más...
Al entrar, casi me caigo muerta cuando salió mi hijo a nuestro encuentro, ¡¡¡MAMI HOY NO HUBO CLASE DE PIANO!!!
Mientras abría la puerta él me besaba el cuello y me metía la mano bajo la falda acariciando mi coño que seguía empapado y caliente, ya no aguantábamos más...
Al entrar, casi me caigo muerta cuando salió mi hijo a nuestro encuentro, ¡¡¡MAMI HOY NO HUBO CLASE DE PIANO!!!
No me digas más... entonces te desafinaste...
ResponderEliminarTocará llamar al afinador, supongo. A mí no se me da mal tocar las teclas, pero necesito un piano de siete octavas. De todas maneras no le doy mal al órgano y afino bien la gaita galega. Pero bueno, qué voy a decir yo de mí, no? je!
En fin, que mola que te lo pases bien, ya tengo yo ganas de una buena sinfonía, aunque yo soy más bien de poco público, digamos que sólo toco en la intimidad.
Besito :-)
Sbm es que tu música es para un público muy selecto...
EliminarBesos
Según el momento. :-S
EliminarSegún el momento es selecto tu público???
EliminarO según el momento, haces magia con tu música...
Como ves, hoy estoy algo espesa.
Da igual, las buenas sinfonías siempre dejan buen sabor de boca, o de oído, o de piel... jejejeje
Besos
Besos
Una insolita escena para cortar la excitación de golpe.
ResponderEliminarPero siempre queda la opción de contiuar otro día.
Un abrazo.
efe{LL}
efe{LL} así es, y efectivamente la continuamos otro día, pero esa es otra historia...
EliminarBesos
Esto es un coito interruptus en toda regla, incluso sin regla.
ResponderEliminarCoño!!, pero si hasta a mí se me ha bajao del tirón.
Jodidos niños...
Mahler ese niño que me jodió el momento, es el mismo que cuando era bebé le decía me lo como!!! y ese día pensé, por qué no me lo comí???? jajajajajaja
EliminarY sí, fue un coito interruptus a carta cabal...
Besos
Arrrrrgggggggggggggggggg!!!!!!!!!!!!!!!! que fuertttteeeeeeeeeeeeeeee!!!!!! me pasa a mi esto y sabes...me tiro al suelo y me hago la muerta....y que sea lo que dios quiera....
ResponderEliminarmadre mía...eso de que te arrinconen así contra la pared...no tiene desperdicio...me suena mogollón....
que buena eres Laura!!!!!!!!
UN PETONÀS CARINYETTTT!!!
Mam hace mil años que no me arrinconan contra la pared, pero por suerte tengo buena memoria para conseguir ponerme a cien con sólo evocar ese momento...
EliminarGracias por tus palabras preciosa!!!
Petonets maca
...si al menos un porcentaje del placer proviene precisamente del temor a ser pillados, la transgresión rebelde, la excitación por el secreto, eso que le pasa a tu prota es sólo la otra cara de la moneda: ha vivido como jugadora y ahora le toca pagar por el riesgo corrido con la cabeza...
ResponderEliminary lo del niño, aparte de su papel aquí realzando el chiste, es todo el resto de la vida (lo que hay por encima y a los lados del impulso animal) saliendo al encuentro, tan de improviso, veloz y doloroso como un choque de trenes. Si fuera de verdad sería terrible.
Definitivamente a mí el riesgo es lo que más me pone, ese hormigueo que me recorre todo el cuerpo de pensar que puedan pillarnos es delicioso. Y aplica tanto para esta situación en concreto, como para cuando se cree que el niño(a) se levantó de la cama a media noche y puede sorprender a sus padres en esos menesteres...
EliminarYa he comentado que en mis post las etiquetas tienen relevancia, en éste que nos ocupa, no es real 100%, lo dejamos ahí cuando salió la empleada, pero me pareció bien darle un final diferente.