30.12.13

Complaciente

Con él es muy fácil pasar del amor al odio y viceversa en un abrir y cerrar de ojos, eso es precisamente lo que me gusta de él, que me hace vibrar, que logra sin mucho esfuerzo que me recorra una imensa ola por dentro.
A veces me provoca pegarle y otras, (la mayoría) comérmelo a besos.

Me da la impresión que ha añadido una nueva columna de gastos a su presupuesto, seguramente la denominó "Laura fin de semana"; los sábados por la noche y los domingos todo el día se esmera por halagarme, por agradarme en todos los sentidos, de hecho le falta tiempo para hacerme feliz y trata de prolongar el fin de semana todo lo que puede. Tal vez por eso, cuando el lunes empieza a hacerse notar con pasos de animal grande no tiene que decirme nada, se lo noto en la mirada, en la respuesta de su cuerpo al más mínimo de mis roces.
-¿Y ahora qué quieres?
-¡FOLLARTE!
Y yo, complaciente como siempre, me dejo hacer...

19.12.13

Travieso

Que nos perdonen febrero, mayo o septiembre y los restantes meses, por no esperarlos con el entusiasmo y alegría con la que añoramos el resto del año al mes de DICIEMBRE!!!!

Sé que hay muchas personas que odian esta época navideña, pero en mi caso desde el 1 de noviembre empiezo la cuenta regresiva para que se enciendan los alumbrados; probar la natilla y los buñuelos de todas las casas; ir a las marranadas y comer chicharrón hasta hartarme; jugar a los aguinaldos (pajita en boca, el beso robado, al sí y al no, etc.) para recibir miles de regalos porque me los gano todos. Obviamente también me gusta regalar, ver los juegos pirotécnicos, me encanta la fiesta, los villancicos, beber casi a diario sin ton ni son porque estamos en diciembre y el 16 empezar la Novena de Navidad. -Porque el que peca y reza empata-
Mientras me embeleso con cada pesebre que veo en casa de amigos y familiares, pienso que esta vez el Niño Dios si me hará el milagrito que pido, aunque debería conformarme con una de las aspiraciones de la novena: ¡Oh Divino Niño, ven para enseñarnos la prudencia que hace verdaderos sabios!

Pero esas fueron otras épocas, este año no miraré alumbrados, no comeré natilla y buñuelos, ni jugaré a los aguinaldos, ni se vivirá en mi casa ninguna de las tradiciones navideñas de antaño, porque como dice el refrán: "A donde fueres, haz lo que vieres".
Ni siquiera creo que este año reciba algún presente y seguramente me pasará como a los que esperan regalos de Papá Noel, ya que este año el señor Noel se descarrió y no creo que se acuerde siquiera que tiene que pasar por estas tierras a introducirse por las chimeneas, él encontró otros huecos más calienticos, húmedos y suaves donde meterse y quien sabe cuando saldrá de ahí...

Para los incrédulos aquí les muestro la prueba, pues no hablo por hablar.

10.12.13

Vanidad De Vanidades

El sábado por la noche cuando todo pintaba muy bien pues ya había encendido las velitas, mi marido me había acabado de instalar las luces en la terraza y hasta había hablado con mi gente de mi país y tenía superada la prueba de no estar en la marranada de cada 7 de diciembre; no podía quedarse así, casi perfecto... Como a las once lo llamaron y tuvo que salir a toda prisa; otra noche sola.

Pero como estoy decidida a no dejarme desmoronar, ahuyenté malos pensamientos y me puse a buscar algo que ver en la tele y encontré un programa que trataba sobre rejuvenecimiento vaginal y labiaplastia.

Al día siguiente, luego de enterarme de los detalles de la salida de mi amantísimo y con la asociación de ideas que me caracteriza, aproveché para preguntarle a quién le había hecho sexo oral antes que a mí.
-No lo recuerdo
-¿Cómo no vas a acordarte? Seguramente fue a la M
-No, a ella nunca le comí el coño
-¿¿¿NO??? Pero si era tu novia antes de conocerme
-Salíamos de cuando en cuando, no teníamos una relación
-Bueno, lo que sea, pero llevabas viéndola regularmente casi seis meses, me vas a decir que en todo ese tiempo nunca le comiste el coño?????
-No, nunca
-¿Y a la D? Con esa si puede decirse que tenías una relación
-A ella tampoco
-No te lo puedo creer. Bueno, si no eres de los que va por ahí comiendo coños a diestra y siniestra, ¿por qué a mí me lo comiste a la primera?
-Porque tú tienes un coño divino, el más bonito que he visto en toda mi vida.

Entonces entendí el porqué las mujeres acuden a una cirugía de rejuvenecimiento vaginal o de labiaplastia, es que también debemos estar bonitas por dentro, y no hablo precisamente del alma...

A mi coño lo único que le cambiaría sería el color, me lo aclararía un par de tonos y así me lo vería perfecto; aunque ahora que lo pienso el contraste también es bonito.



Él también quiere comerme sin dejar de respirar...

25.11.13

Pocas Palabras

Tengo una resaca atroz, así que hoy de poco o nada tengo ganas.

Pero claro, hablé con Él y como siempre con un par de palabras hace volar mi imaginación...

21.11.13

La Costurera

Viene directa. Anda recta, con pasos serenos, la barbilla levantada.

Lleva una cajita en su mano llena de alfileres.

Se arrodilla sonriendo a mis pies.

Aspiro un perfume fresco y agradable que asciende desde abajo.

-¿Así están bien?

Me gustaría decirle que eso es lo de menos. Que se olvide de mis pantalones, de los alfileres... y huyamos juntos a no se sabe qué sitio.

Su melena sedosa cae a un lado y otro según el sitio donde trabaje con sus alfileres.

-Pues ya está, los tiene listos para el miércoles- dice mientras se reincorpora y su cuerpo emerge rotundo.

El miércoles.

-¿Algo más?

-No

Se aleja y descubro su curvilínea figura avanzando por los probadores.
Su cajita de alfileres en la mano.

P.D. El miércoles recogí el pantalón. ¿Qué otra cosa podría pasar? La vi arrodillarse ante otro cliente, me pareció que le sonreía también. Creo que me es infiel.

Nota: El relato está inspirado en La Costurera de Velázquez

14.11.13

Pregunta

¿Qué impulsa a dos adultos con pareja a comportarse como un par de adolescentes alborotados?

De pronto alguno(a) de los que me leen me pueda resolver el interrogante, aunque la verdad no tiene mucha importancia el saber el porqué de dicho comportamiento, considero que lo fundamental y verdaderamente importante es sentirlo y dejarse llevar...

Hoy leyendo blogs encontré las palabras de mi querido Odiseo, refiriéndose a la sumisión cuando Dominante y sumis@ están separados: “una forma de sumisión donde la entrega se ejerce esencialmente a través del objetivo de la cámara. No es una entrega de persona a persona, de máscara a máscara dirían los griegos, sino a través del espejo donde las Gorgonas encuentran su destino. El Dueño de la Imagen es quien recibe la entrega a través de la Imagen, pero no directamente. ¿Acaso hoy podemos hablar de los encuentros de las pieles, sino más bien de encuentros simbólicos, donde confluye lo discursivo y lo constructivo? Ella es el Discurso y la Lengua con la que la construimos y la sometemos a su propia imagen. Gorgona última renacerá en el Pegaso que siempre estuvo en su corazón. Es ésta, la imagen, una de las formas de entrega que a mí me interesa y que acepto”.

Y agrega: "no es la presencia real o no la que indica la excelencia de la entrega, sino ese hilo rojo que en algún momento une a la sumisa y a su Amo. A través de la cam, del teléfono, de la imaginación o de lo que sea, todo es posible si existe la conciencia y la voluntad de que así sea.
En todo caso, hay muchas clases de piel, y la más más profunda es la piel del alma. De nada sirve fustigar la piel de una sumisa en real, si no es su piel interior la que nos entrega." (resaltado fuera de texto)

Luego de leerlo pensé, eso es lo que debe sucederles a ese par, se comportan así porque están unidos por un hilo rojo a través de los mensajes que se dejan, o cuando escuchan sus voces, o cuando se piensan e imaginan que se besan y se tocan, que se vuelven agua porque precisamente se han tocado la PIEL DEL ALMA.


Va por kim{AR}

7.11.13

7 maneras para follar según la literatura

El siguiente es un artículo de otra Laura (@LauraGalindoM


"Los españoles follan, los argentinos garchan, los venezolanos cogen, los guatemaltecos chiman, los mexicanos chingan, los cubanos singan, los colombianos tiran, los peruanos cachan, los bíblicos fornican, los animales copulan, y los más lobos hacen el amor. ¡Bien pueda escoja! Los países hispanohablantes registran los menores índices de desarrollo en el mundo, pero sospecho que tienen la mayor cantidad de coloquialismos para referirse al proceso anatómico causante de la superpoblación en China. Lástima que eso no sirva de nada ante el analfabetismo, la desnutrición o la pobreza.

Al parecer un país tiene tantos gentilicios como formas de hablar de sexo. Por ejemplo, los paisas “pichan”, ya se podrán  imaginar ustedes la cara de mis amigos en Medellín cuando el portero de la universidad no me dejó entrar sin carné y en plena pataleta dije: “¡me da tanta ira que me provoca espicharlo!” Mis amigas en Bogotá “tiran”, se tiran al novio, al ex novio, al novio de la amiga o a la amiga en algunos casos, y en el pueblo de mi abuela, hablan de “encamarse”, ellos se encaman la hija del vecino, a la muchacha de la tienda, a la que vende los amasijos o a la que les cuida la finca.

La cantidad de sinónimos que existen para tirar –soy bogotana y como ya dije los bogotanos tiramos- no es producto exclusivo de la jerga y el lenguaje cotidiano, en la literatura abundan las metáforas y las comparaciones al respecto, algunas maravillosamente concebidas y otras bastante desafortunadas. Federico García Lorca, poeta y dramaturgo de principios del siglo XX, nunca folló como lo haría cualquier español, según él mismo dice en La casada infiel, él “montó en potra de nácar”: “Aquella noche corrí el mejor de los caminos, montado en potra de nácar sin bridas y sin estribos. No quiero decir, por hombre, las cosas que ella me dijo”.

Los chilenos Pablo Neruda e Isabel Allende parecen tener una extraña fijación con los desastres naturales, Neruda, al parecer se tiene en muy buena estima y en Materia Nupcial habla de “inundar con amapolas y relámpagos: “la inundaré de amapolas y relámpagos, la envolveré en rodillas, en labios y en aguas, la entraré con pulgadas de epidermis llorando y presiones de crimen y pelos empapados”. Isabel Allende por su lado, es un poco más ingenua y prefiere inundar con aguas felices, o por lo menos, eso dice en De amor y Sombra: “Mucho después, cuando sintió vibrar el cuerpo de ella como un delicado instrumento y un hondo suspiro salió de su boca para alimentar la suya, una formidable represa estalló en su vientre y la fuerza de ese torrente lo sacudió, inundando a Irene de aguas felices”. Yo no soy muy hábil con el tema, pero dudo mucho que ofrecerse a “inundar al otro” resulte en algo bueno, personalmente, encuentro aterradoras las alusiones a desastres naturales.

Juan Manuel Roca es un poeta paisa pero no picha, según dice en su poema Cuerpos él prefiere visitar su más húmedo lugar: “Ah: volver a visitar tu más húmedo lugar a horas imprevistas, mientras abres la página en blanco de tus piernas” y según Inventaremos nuestro propio idioma de Gioconda Belli, ella gorgojea, aguahabla y chorrea como las fuentes: “llenaremos de palabras y risa las paredes del mundo mientras vamos vertiendo el amor de nuestros cuerpos, gorgogiando, aguahablando, chorreandonos como las fuentes”. Más y más agua, menos mal que esta vez no es en proporciones excesivas capaces de desaparecer poblaciones enteras.

El gran Gabo por su lado, prefiere despojar de su intimidad con tres zarpazos, tal como lo narra uno de mis capítulos favoritos en Cien años de soledad: “Ella tuvo que hacer un esfuerzo sobrenatural para no morirse cuando una potencia ciclónica asombrosamente regulada la levantó por la cintura y la despojó de su intimidad con tres zarpazos y la descuartizó como a un pajarito”. Por más fascinante que encuentre la historia de Rebeca y José Arcadio, me cuesta mucho no perturbarme con la idea de que una potencia ciclónica me despoje de mi intimidad en tres zarpazos, y me cuesta aún más, imaginar un galán que no termine con una demanda por intento de homicidio luego de incluir “descuartizar como a un pajarito” entre sus frases de conquista. Las inundaciones no suenan tan terribles ya.

No es posible hablar de cómo se tira en la literatura sin mencionar a la famosa Sherezada, protagonista del libro de cuentos árabes Las mil y una noches. Al parecer, muy liberal para su época, Sheredada prefiere decir que le empujan el ariete poderoso en su brecha, créanme, suena a letra de reguetón pero así lo deja claro en la historia del visir Nureddin: “Empujó este ariete poderoso, hundiéndolo en la brecha, y la brecha cedió. Y Badreddin pudo entusiasmarse al comprobar que la perla no estaba perforada y no había penetrado en ella más ariete que el suyo, ni la habían tocado siquiera con la punta de la nariz. Y comprobó también que aquel trasero bendito nunca había resistido el peso de un cabalgador”. Si los reguetoneros supieran leer, tendrían en Sherezada toda una fuente de inspiración.

También hay quienes recorren geografías acariciando valles, montañas y colinas, quienes embisten y aman de afán, quienes hacen gemir en los cañaduzales, quienes asfixian entre sus amplias carnes de manceba, quienes hacen amores de gallo detrás de las puertas, quienes entran en ella como en una religión, a quienes la redondez de un fruto los hace estremecer y quienes enseñan, en primer lugar a hacer como las lombrices, luego como los caracoles y finalmente como los cangrejos. En definitiva, nuestra lengua permite tirar de mil maneras. ¡Bien pueda úsela!"

30.10.13

La Venus de Urbino

Estoy de nuevo frente a ella. Hace ya muchos años, siglos, la tuve delante en carne y hueso, rezumando vida. 
Hoy la he encontrado aquí, en Florencia, en la Galleria degli Uffizi, pintada tal como lo hice en 1538. 
Me llamo Vecellio di Gregorio Tiziano, mejor dicho, me llamaba, porque estoy muerto hace siglos. Este que escribe en realidad es su sombra, su hado, su rastro. 

Aquella fresca madrugada los sirvientes del duque me sacaron de mis aposentos y casi a empujones me llevaron a las dependencias privadas de su residencia en donde pasaba unos días invitado en Urbino.
-Rápido, rápido- me apremiaban mientras a grandes pasos recorríamos los largos pasillos mal iluminados. Desconcertado entré al dormitorio de la duquesa mientras mis acompañantes cerraban la puerta quedándose del otro lado. Lo que vi es lo que ven vuestras mercedes ahora. Una mujer recostada en un gran sofá, sus sirvientas buscando las ropas con qué vestirla y el duque Francesco Maria della Rovere sentando observando la escena. 

-Maestro, quiero que pinte a mi esposa como la ve, quiero recordarla tal como ahora se muestra para vos- dijo sin dejar de mirar a su esposa. 
-¿Deseaís un desnudo Excelencia?- le pregunté mientras me situaba a su altura.
-No maestro, no os pido un desnudo. Os pido que pintéis a mi esposa recién follada-. Las sirvientas al fondo debieron oír nítidamente la voz de su señor, pero ni giraron la vista. La Duquesa sonrió cómplice a su esposo. 
-Miradla bien. Observadla. Quedaos con cada detalle de esta madrugada. Ved como entra la luz del día al fondo. Como dormita su perrito a sus pies. Quedaos con este instante mi admirado Tiziano porque no volveréis a tener otra ocasión-. 

Había pintado cientos de desnudos ya, de todas las formas posibles. Mas de una modelo había posado para mí luego de habérmela follado. Pero este encargo era algo totalmente novedoso para mí. Tan sólo el original encargo años después de doña Isabella D´Este pudo competir con el del Duque. 

Me concentré en memorizar cada detalle, cada gesto, cada reflejo... 
El pelo rubio y rizado cayendo lánguidamente por sus hombros, su piel blanca y tersa, su mano tapando su pubis, la gran perla colgando de su oreja, sus mejillas sonrosadas aún por los calores del goce, su mirada complacida. La sábana blanca arrugada y sucia donde se apreciaban las manchas del licor de los amantes, era el testimonio de la pasión de la noche vivida.
-Terminad maestro. Espero que seáis consciente de la delicadeza del encargo y de la privacidad que requiere. Retiraos ya, la duquesa siente frío-. 

Oigo el murmullo de los turistas invadiendo las galerías. Pobre Duque... Si supiera que impúdicamente se exhibe a su esposa. 
Debo retirarme ya al mundo de las sombras. Miro un último instante el rostro de la Venus y siento el dolor agudo que produce la nostalgia. 

La Venus de Urbino, o el retrato de una amante satisfecha.

16.10.13

Ahogo

No puede respirar y siente que se le va la vida...

A su alrededor sólo existen la oscuridad y el ahogo, ese ahogo que cada vez es más insoportable. Si por lo menos pudiera tomar una pequeña bocanada de aire, pero no, el aire no llega y la oscuridad no cesa. Está completamente desorientada, ¿cuánto tiempo ha pasado? No lo sabe, pero le parece que ha transcurrido una eternidad.
En su aquí y ahora apenas siente la pesada asfixia que lo envuelve todo; aunque también hay algo más, un sabor que le resulta familiar, que tiene grabado en su memoria como marca de hierro caliente al rojo vivo, sí, es Su sabor...

Por fin la libera, la luz intempestiva la ciega pero se siente aliviada porque puede respirar, tragar algo de saliva y poner polo a tierra. Tiene escasos segundos que apenas le permiten tomar nueva provisión de aire y contemplarle a lo lejos para ver sus ojos fijos en ella.

Otra vez la oscuridad, el ahogo y Su sabor...

Pero ahora es distinto, entra en juego otra sensación, una muy diferente a lo que ella conoce hasta ese momento. ¡Dios mío! -piensa- ¡Me estoy muriendo!
Nunca antes había sentido ésto, debe ser lo que llaman el breve espacio en que el alma abandona el cuerpo. Se siente liviana, casi etérea y sus piernas se agitan sin poderlas controlar. Siente una caricia a la cual no está acostumbrada y por tal razón no puede precisarla en su mente.

Él bebe de sus jugos como un sediento perdido en el desierto que acaba de encontrar un oasis, su oasis. Nunca antes la había tenido así, totalmente entregada a su lujuria recién descubierta, dejándose hacer, abriendo su coño hermoso y sonrosado sólo para él. Su lengua se aplica a proporcionarle más placer, desea que goce tanto como él viene haciéndolo desde hace unos meses, quiere darle más, necesita seguir, pero un fuerte tirón de sus cabellos se lo impide.


Vuelve a respirar y no es consciente de si realmente estuvo muerta, tal vez sí, pero eso ya no importa, ahora lo único que vale la pena es que Ella, su Dueña, siga gozando mientras cabalga sobre su cara y por eso se esmera en satisfacerla hundiendo su lengua hasta tocar Su fibra más íntima.
Ella grita, gime, y Sus fluidos le bañan boca y nariz durante Su prolongado orgasmo. Entonces le vuelve a ver a lo lejos, está echado en un rincón como lo que es, y tan quieto y silencioso como si no estuviera allí.

Se le ilumina la cara con una sonrisa maliciosa. Esta vez su Dueña dispuso premiarla a ella y que fuera él, Su perrito, quien se quedara con las ganas...

10.10.13

Ana María

Contrario a lo que pudieran pensar quienes me conocieron o creyeron conocerme, mi último pensamiento en aquella aciaga madrugada fue para ti.

Recuerdo el temblor que me estremeció de la cabeza a los pies cuando vuestro hermano me enseñó una foto tuya, y luego, cuando posteriormente recibí las cartas mediante las cuales me invitaban a pasar la Semana Santa en vuestra casa, no cabía en mí de gozo, tanto, que escribí a mis padres: “Mi gran amigo me invita espléndidamente. He recibido una carta de su padre, notario de Figueras, y de su hermana (una muchacha de esas que ya es volverse loco de guapas) invitándome también, porque a mí me daba vergüenza de presentarme de huésped en su casa. Pero son una clase de familia distinta a lo general y acostumbrada a vida social, pues esto de invitar gente a su casa se hace en todo el mundo menos en España. Él tiene empeño en que trabaje esta semana santa en su casa de Cadaqués y lo conseguirá, pues me hace ilusión salir unos días a pleno mar y trabajar y ya sabéis vosotros cómo el campo y el silencio dan a mi cabeza todas las ideas que tengo”. 

Te acompañé a todas las procesiones y misas, no porque fuera católico, que lo soy, sino por el placer de ver el meneo de tus caderas al caminar y oír el repicar de tu taconeo en las calles empedradas. Soñaba con que me adoraras con la misma devoción, verte arrodillada, pero a mis pies.
Fue una semana en la que pasé las noches en vela esperándote en mi habitación, pero nunca llamaste a mi puerta. Y en las mañanas, al ver mis ojeras, sonreías, porque sabías que resignado a mi suerte de no tenerte, había derramado mi deseo por ti en mis manos, ellas habían sido el reemplazo de tu esquivo y ansiado coño.

Pasaron dos años hasta que volví a verte. En cada una de mis cartas te hice saber que seguías presente en mi memoria, que hablar de ti me permitía mantener vivo tu recuerdo, te escribí muchas veces: "Querida Ana María: llevo varios días en Granada y a cada momento tengo necesidad de hacer un retrato tuyo a mis hermanas". "( ... ) Dichosa tú, Ana María, sirena y pastora al mismo tiempo, morena de aceitunas y blanca de espuma fría. ¡Hijita de los olivos y sobrina del mar!". 

En mi segunda visita mi estancia fue más prolongada, eso me permitió terminar de seducirte y lograr mi cometido, necesitaba poseerte, hacerte mía.
A finales de julio con el pretexto de conocer una de las calas más bellas que tenía el lugar, dimos un largo paseo por la playa. Me hablaste de tu sueño de escribir y plasmar en letras la belleza de Cadaqués y la admiración por tu hermano, también me confesaste tus secretos más íntimos mientras el rubor se apoderaba de tus lozanas mejillas y yo te contemplaba extasiado.

Te besé. Un beso largo y profundo. Te dejaste hacer. Mis manos volaban como palomas por tu cuerpo y tú les permitías volar.
Te despojé de tus prendas una a una, la tramontana alborotaba tus cabellos y mis besos erizaban tus pezones, los chupé y mordisqueé disfrutando de ese par de aceitunas que me ofrecías.
Tumbados en la playa recorrí tu piel con mi boca. Tu coño esponjoso se abrió de par en par para mí y te brindé el placer de tu primer orgasmo. Gemías muy quedo para que yo no pudiera oírte, un gemido que ahogaba el ruido del mar, no querías parecer vulnerable ante mí, pero al estremecerte con cada uno de mis lametones no podías engañarme.
Te penetré con un deseo rabioso, que ni las olas del mar que nos bañaban pudo apagar. Susurré a tu oído: -Eres mía, sólo mía- y en ese momento tuve la seguridad que no lo serías de nadie más...

"Canto el ansia de estatua que persigues sin tregua, 
 el miedo a la emoción que te aguarda en la calle. 
 Canto la sirenita de la mar que te canta 
 montada en bicicleta de corales y conchas... 

 No mires la clepsidra con alas membranosas, 
 ni la dura guadaña de las alegorías. 
 Viste y desnuda siempre tu pincel en el aire 
 frente a la mar poblada de barcos y marinos."

No volví a verte, pero siempre estuviste en mi pensamiento, desde aquella vez tu recuerdo no me abandona, y a esta hora, cuando son las 4:45 de la madrugada del 18 de agosto de 1936, sigue aquí, conmigo...


Nota: Anna Maria cultivó la mística del recuerdo lorquiano retenido en su casa de Es Llané. Ella aseguraba que oía la fulgurante risa de Federico; el eco de sus bromas, de "increíble y sorprendente ingenuidad", y su voz "bella y totalmente inolvidable".

2.10.13

Más alto

“Más alto, quiero más altura”

-Eminencia ¿Cuánto más alto?-, responde con temor el maestro de las obras.
-Quiero que se vea desde México

Recorro estas parduscas tierras a las que las nieblas no abandonan jamás. Las cepas blancas por la helada se retuercen como doloridas. Que lejos estoy de ti. Que lejos estoy de mi obispado de Yucatán. Las torres de la portada siguen subiendo y subiendo. Hace ya cinco años que me alejé de ti.

Podrías hacer recaer sobre nosotros, Señor, todo el rigor de tu justicia, porque hemos pecado contra ti y hemos desobedecido tus mandatos; pero haz honor a tu nombre y trátanos conforme a tu inmensa misericordia.

No tuve reparos ni prejuicios para hacerme contigo.Utilicé el método más rápido y efectivo. La confesión. Tu confesión. Arrodillada a mi lado ibas dándome las armas para poseerte, te llevaba más y más adentro en una trampa certera.


Conseguí que los pecados de la carne fueran los únicos que me relataras y los únicos para los que te arrodillabas piadosamente a mis pies.
Y las penitencias iban menguando.

-¿Has tocado esta semana tu sexo, Antífona?
-Sí padre
-¿Has pensado en el miembro del hombre entre tus piernas hija?
-Si Padre
Tus ojos negros como la tierra que nos acogía y de la que eras hija brillaban a la luz de los candelabros.
-¿Deseas a tu confesor Antífona?
Y tú mano entraba entre mis ropajes púrpuras para encontrar mi miembro caliente…
-Sí Padre…
-Recibe pues tu penitencia…- y atrapando tu oscura melena mestiza metía tu cabeza entre mis piernas para que saciaras mi deseo y el tuyo.


Como superior vuestro os ordeno que volváis a vuestras tierras. Regresad a Castilla por el bien de vuestra alma y de la Santa Madre Iglesia.

Eras la portadora de una de las mayores dotes del Virreinato. Un regalo suculento para el que había ya pretendientes poderosos y de gran linaje. Nuestras prácticas secretas dejaron de serlo y la conveniencia de apartarnos llegó hasta el Consejo de Indias.

Gustabas de rezar a última hora de la tarde, cuando la luz de las velas apenas iluminaban las inmensas naves de mi catedral. Te arrodillabas en uno de los bancos más ocultos, en el transepto, frente a la capilla de María Magdalena, la prostituta. Y en susurros comenzabas tus salmos:

1:5 Morena soy, Oh hijas de Jerusalén, pero codiciable
      Como las tiendas de Cedar,
      Como las cortinas de Salomón.
1:6 No reparéis en que soy morena,
      Porque el sol me miró.

Oía el monótono recitar. Por él me guiaba entre las sombras de las naves, hasta encontrarte, mi oscura mestiza.
Entonces en un baile milimétricamente ensayado y repetido yo me situaba detrás de ti, elevaba tu cintura, apartaba las sedas y lienzos que ocultaban tu culo, aferraba mis manos a tu cintura y profanaba tu coño con suavidad.
Continuabas con tus letanías mientras tu esponjado sexo atrapaba mi miembro más y más adentro, con ardiente intensidad, incrementando el ritmo de las embestidas y entrecortando tu voz, y con ella los rezos.
Te sentabas en los lóbregos bancos de madera y abriéndote para mí, todavía jadeante me increpabas:

4:16 Venga mi amado a su huerto,
        Y coma de su dulce fruta.

Mi lengua te poseía, te adoraba, te martirizaba, te deleitaba, te consumía en el pecado. Cada volumen carnoso lo chupaba con la esperanza de darte más placer,  más gozo. El olor del incienso se mezclaba en mi nariz con el de tu vulva hinchada.

Y cuando llegábamos al culmen recitabas aquello que yo te había hecho aprender:

6:3 Yo soy de mi amado, y mi amado es mío.

Y abrías la boca para recibir mi esperma blanco y caliente. Recobrábamos el aliento abrazados el uno al otro sin querer preguntarnos nada, sin hablarnos.

Perdí mi obispado y con él te perdí a ti. Ahora con el oro que amasé construyo esta catedral perdida en este páramo con la esperanza de que… tal vez, un atardecer mientras camino por sus espacios en penumbra, logre oír tu letanía mestiza. Por eso elevo las torres, para que las veas desde México, mi amada.


Nota:
Fray Antonio Alcalde, obispo de Yucatán y Guadalajara donó gran cantidad de oro para levantar la Iglesia de Santiago en Cigales.
Expresó su deseo de que las torres se vieran desde México. No se ha comprobado que no se vean.
Las torres se divisan desde una gran distancia.

27.9.13

Silenciosa

"Retirado en la paz de estos desiertos,
Con pocos, pero doctos libros juntos,
Vivo en conversación con los difuntos,
Y escucho con mis ojos a los muertos."
Francisco de Quevedo

Bombeo sangre como las plantas clorofila a sus hojas. Diríase que tu silueta acciona el semillero de mis huevos, germinando en mi polla. Enredaderas azules ascienden por el talle de mi miembro.

Bombeo sangre tan generosamente que me asusto, ¿de dónde procederá este caudal hemoglobínico? me pregunto asombrado.

Crecerá hasta el rigor. Lo tengo constatado. Pero contigo temo por las válvulas que controlan tan biológica función. ¿Y si no cesa de crecer? ¿Puede el deseo hacer descarrilar la naturaleza?

Pero ni el asombro ni la angustia impiden homenajearte. Tu foto son pixels en una pantalla, impulsos binarios, efervescencias lumínicas; son todo eso y algo más.

No voy a descubrir el "algo más". Eso es privado. Pero es lo que convierte una paja en un acto de devoción, una corrida en una ofrenda de deseo, un alivio en un acto de desesperación.

Te miro, para descubrir secretos en tu cuerpo. Y mientras, me deleito practicando la arqueología en tu bajo vientre, dibujando las rutas por las que una lengua pudiera navegar sobre tu piel, calculando la resistencia de tu coño al penetrarlo.

Duro. Duro mi miembro y duro no sentirte. Ya sé como acabará todo. No hace falta consultar el oráculo. Y quiero, y no quiero.


Abres la liviana tela negra como invitándome a mirarte por última vez antes de sacrificarme en leche. Y sí, claro que te miro. Te miro con lascivia, te coloco los adjetivos más sucios que encuentro, los más rastreros, los más bajos... mi puta, mi adorada puta....
¿Dime qué quieres? pronuncio en el silencio, vamos puta, ¿dime qué quieres? Y a cada sílaba que pronuncio mi espalda se va arqueando y mi culo se vuelve bronce.

Nunca contestas, te encanta el silencio, déjarme hacer.

Pero...cerré los ojos. Y en la oscuridad sentí tus manos agarrando mi cabeza llevándola hasta tu vientre, arrastrándola tirando de mi pelo hasta tus sombrías posesiones y una vez allí, apretándola hasta ahogarme, oí tu voz licuada... "Dame la leche de tu polla cabrón, dame lo que fermenta en tus huevos... dáselo a tu puta...."

Pasó un segundo o toda una eternidad, no lo sé.
La luz volvió. Con ella la consciencia.
Regresó el aire a mis pulmones, vi mi mano convertida en una copa rellena de blancuzco licor,  me dolía la espalda y mi polla era una fragua abandonada.

Tu foto seguía en la pantalla. Silenciosa. Acerqué mis labios..... Besos que no llegan a ninguna parte.

23.9.13

¿Recuerdas?

Aún me pongo arrozuda cuando recuerdo cada vez que llegabas cansado y al entrar en casa no necesitabas ni hablar, pues Tu cara lo decía todo. 
Como de costumbre y siguiendo Tus órdenes, cuando abrías la puerta me encontrabas allí desnuda y arrodillada frente a Ti, y después de chuparte la polla, corría por agua caliente con sal para aliviarte un poco, luego empezaba a masajearte los pies con aquella crema tan milagrosa que tienes.

Tu rostro poco a poco se iba relajando con cada toque de mis manos bien adiestradas, al mismo tiempo que Tu polla empezaba a crecer otra vez, me hacía la que no me daba cuenta pero estaba pendiente de cada movimiento de Tu cuerpo por imperceptible que fuera. Tan pronto te la veía morcillona empezaba a chupar uno a uno los dedos de Tus pies, empezaba por el más pequeño en Tu pie derecho, el siguiente, el otro, el contiguo y mi lengua asomaba a Tu empeine, luego lamía despacio el dedo gordo y era en ese momento que mi coño ya estaba como un mar, no hacías demorar mi placer y bajabas Tu pie para que se mojara en mi agua salada. Seguía lamiendo suavemente la planta de Tu pie izquierdo, es más sensible, con cada toque de mi lengua te estremeces, empiezas a jadear y a decirme que continúe así, "lo haces muy bien putita" yo obedezco, los deseos de mi AMO son los míos, chupo entre Tus dedos mientras siento Tu otro pie hundiéndose en mi coño ya empapado, alternas para que te limpie y me chupe todos mis jugos, eso te la pone más dura, sigue creciendo, creciendo, el glande brillante, brotando esa babita transparente que me encanta chupar, pero no me lo permites, me debo concentrar en Tus pies, en ese momento son la prioridad.


Me haces una seña para que empiece a subir, lentamente paso la punta de mi lengua por toda Tu piel, mordisqueo Tus rodillas, beso Tus corvas, flaqueas, a veces el placer te hace perder el control pero te repones de inmediato, luego la cara interna de Tus muslos y ya Tu polla a punto de estallar, dura y enorme pero no me permites tocarla, aún no es tiempo, sé perfectamente donde tengo que ir primero... Tu culo, con su aroma inconfundible a Ti, mezcla de jabón de almendras, Hugo Boss y Tu sudor, ese olor Tuyo que sabes me vuelve loca, empiezo a morderte las nalgas sólo para que se pongan algo coloradas pero sin llegar a hacerte daño, luego paso mi lengua por toda Tu raja desde el inicio de Tu espalda y sigo bajando con ansia, con mi deseo por Ti a flor de piel, separo Tus nalgas para descubrir Tu agujero que palpita expectante, hundo mi lengua en él y la sientes suave, húmeda, pequeña, juguetona, lamo las paredes de Tu agujero, la piel alrededor, toda la raja otra vez hasta el inicio de los huevos, jadeas como un animal cuando con mi lengua me abro paso hacia Tus huevos para comérmelos a placer, "¡Así zorra, sigue así!", mi boca empieza a chupar más rápidamente, ya mi placer no importa, sólo el Tuyo, te mueves, gimes, respiras fuerte, sé que estás a punto de correrte y entonces tiras de mi pelo con fuerza para regalarme lo que más me gusta...Tu polla!!!


Me follas la boca de forma salvaje, a un ritmo fuera de Ti, ya viene la leche, siento como sube, como con cada empujón saldrá como fuente vertiginosa y me bañarás con Tu placer que es el mío, toda Tu leche corre por mi boca, cara, pelo, cuello, tetas, me untas toda y soy feliz AMO, sabes que soy muy feliz.

19.9.13

Esmeralda, Rosa, Inma o María, su nombre me da igual

"Gire a la izquierda"

Podría girar a la izquierda pero no. Me gusta volverla loca. Ya sé que a ella no le gusta. Que se descontrola y que la obligo a consultar a más de un satélite mi posición....

¡¡Pero me gusta tanto jugar con ella!!

"Manténgase en el carril de la derecha"... 
No acaba de decidirse a tutearme.

Yo creo que es tímida. Cierto es que nos conocemos desde mi cumpleaños, hace ya tres meses, y que con tal periodo de tiempo deberíamos haber pasado al tuteo pero... me sigue tratando de usted.
Y eso le da un encanto de niña-bien, educada en colegio francés. (De hecho a veces cambio el idioma solamente por el gusto de oír su voluptuosa vocalización francesa)

"Esté atento, desvío a cien metros"

La autovía esta desierta a las tres de la tarde de un jueves cualquiera.

Con dificultad extraigo mi polla del pantalón.

"Desvío próximo, atención a su carril"

No está dura pero tiene la gordura perfecta para masajearla a gusto.

"Desvío, gire a la derecha"

¡Mi bella acompañante... que bien me pajeas!

"Atención, atención, gire inmediatamente a la derecha"

Ya, ya.... si sé que te gusta ponerle picante a mis pajas, ¡¡¡zorrilla!!!

"Debe girar a la derecha... ¡ya!"

ya... pero que ansiosa eres... siempre ese deseo de mi leche...

"Aminore la velocidad para incorporarse al carril de salida"

¿Ahora quieres que aminore? ¿ahora que tengo la polla a explotar? Serás viciosa.... ¿no quieres que acabe, verdad?

"Reposicionando...."

Reposiciona mi guarrilla... mi lasciva guía de tráfico... reposicióname la polla... venga así....

"Reposicionando..."

Sí.... repóllate... sí.... ahora..... reposiciónate que te la estoy metiendo en todo tu carril de entrada..... siiiiiiii

Acierto con mi corrida en medio del rombo de mi Renault. Es una habilidad que he ido adquiriendo a medida que aumentaban mis pajas al volante.

"¿Desea introducir un nuevo destino?"

Pero qué insaciable eres... Acabo de terminar una paja y ya me estás pidiendo más sexo. Bueenooo... pero un destino distante para que me calientes bien con esa voz que tienes de pelandusca.

"Su destino ha sido memorizado. Circule durante 40 kilómetros, sin salirse. Repito, sin salirse..."

Uffff... me vas a destrozar cariño... ¿Qué haría sin ti?

16.9.13

Viaje

Podía sentir su emoción a través del hilo telefónico, me dice que nunca miente y como me creo todo lo que me dicen pues seguramente es así, el caso es que la alteración que percibí en su voz es difícil simularla.

Sus palabras me llegan atropelladamente, es como si me quisiera decir más de lo que escucho, pasa de un tema a otro sin nexo causal y eso me divierte, río, y sé que mi risa le provoca más excitación, si cabe.

-Ojalá pudieras ver el hermoso paisaje que contemplo ahora
-Descríbemelo
-Amenaza borrasca, el cielo está gris y contrasta con el verde que se ve en los campos, las montañas son imponentes y veo molinos por todas partes, muchos molinos, me gustan los molinos
-A mí también
-He aparcado a un lado de la carretera, no puedo conducir en el estado en que me tienes
-Me parece muy bien que te detengas, no quiero ser la causante de un accidente por describirme el paisaje
-Sabes que no es por eso
-¿Ah no?
-No te hagas la boba, eres una bruja!!!
-Vale, entonces descríbeme el paisaje que te hizo detener...

Mientras me hablaba cerré los ojos, me acomodé en el sillón, mi voz se hizo un susurro y me aferré a la suya para iniciar nuestro primer viaje, ese que nos hizo sentirnos adolescentes de quince años por unos minutos.

6.9.13

Lot

Tras la destrucción de Gomorra y Sodoma tan solo queda un hombre, Lot, al que acompañan sus dos hijas.
Deseosas de tener descendencia emborrachan a su padre y fornican con él durante dos noches.


"Lot y su hija" de Albrecht Altdorfer, 1537
Museo Kunsthistorisches de Viena.

Escúchame bien y con atención hermana, apenas hay tiempo para divagaciones o dudas, el sol se esconde y debes ir presta a su encuentro.
Ayer forniqué con nuestro padre, una y otra vez hasta dejarlo inerte. Hasta vaciar el esperma de sus testículos. Así debe ser y así será esta noche contigo.

Empapa su conciencia de vino, rellena su copa con premura y enciende sus lúbricos deseos con la visión de tus púberes pechos, con el roce de tu cabello en su polla, con palabras obscenas y sucias.

Mira hermana como refulgen las llamas de Sodoma en el horizonte, ningún macho sobrevivió a la cólera de Dios. No hay hombres que engendren descendencia en nuestros vientres, salvo nuestro padre.
¿Crees hermana que cuando el instinto de la procreación muerda tus entrañas escaparás al dolor? ¿Que hallarás en tu limitada vida, alimento para esa alimaña que buscará tus mamas?

Llena tu vagina con su esperma, no dejes de sonreírle mientras copula sobre ti enloquecido por el placer, susurra a su oído las aberrantes bacanales que protagonizaban los sodomitas, atrápalo con mil sortilegios hasta que llene tu coño de ese líquido pastoso y vivificador.

No temas sus babosas palabras, sus manos endebles en tu cintura, sus labios saciándose en tu entrepierna. No temas cuando le llegue el llanto, ni cuando la duda o el arrepentimiento hagan peligrar la empresa; no temas si menciona a Dios y su cólera, o si el vino le hace escupir sobre ti mil maldiciones e insultos.

Abre tus piernas para encajarlas en su torso como una araña asesina a su presa, y no le sueltes, hermana.
Llegará la mañana y abandonarás su lecho sucio de vino, espumarajos, vómitos y semen abandonado.
Pero, hermana, contigo llevarás la vida y la descendencia de los hombres, de la humanidad...

3.9.13

Ayer...

Quedamos en vernos temprano para poder aprovechar todas las horas que tuviéramos disponibles, era nuestro primer encuentro y teníamos mucho que contarnos, muchos secretos para compartir...

Nos reconocimos al instante y como si fuéramos una pareja que no se ve hace años, nos fundimos en un abrazo del que nos costó desprendernos. Reíamos, hablábamos de prisa, caminábamos sin rumbo fijo, no importaba tener un destino concreto al cual dirigirnos, sólo contaba el hecho de habernos encontrado.

Tenía una sonrisa pícara que hacía que sus ojos brillaran y se le iluminara la cara cada vez que se reía... no me cansaba de mirarle, de escucharle, y me parecía mentira que yo estuviera sentada ahí, que por fin estuviéramos frente a frente, y que con cada palabra comprobara que teníamos sensaciones parecidas, que nuestro sentir es casi igual.

Se ofreció a llevarme a casa aunque miró su reloj con preocupación por lo tarde que se le había hecho, estuve tentada a rechazar su oferta para no causarle molestias, pero me quedé callada y subí a su coche rápidamente antes que cambiara de idea.
Al llegar al parking le dije que subiera, que tenía un café muy bueno y le sentaría muy bien, que ya iba tarde y media hora mas o menos, no hacía mucha diferencia. Aceptó.

Mi piso estaba en penumbra ya que había dejado bajadas las persianas de las ventanas que dan al poniente, así evito el calor y logro un ambiente muy agradable, me gusta, ni siquiera tengo que encender el aire acondicionado.

Mientras le servía miraba su móvil e hizo una pequeña mueca de disgusto porque no lograba oír unos mensajes que tenía, le pregunté si eran importantes y me contestó que no, así que lo dejó a un lado y volvió a centrar su atención en mí.

Yo me sentía nerviosa, confusa, no sé si sería por su mirada que de pronto era tan intensa, o por el tono de su voz que se volvió más suave, o por la penumbra que nos envolvía, pero de repente me pareció como si todo hubiera cambiado. 
-Déjame ver tus manos- me dijo, y al posar las suyas sobre las mías sentí un corrientazo que me atravesó de pies a cabeza.

Luego se detuvo el tiempo, no sentí ni calor ni frío, y dejaron de importarme el café o el vino, sólo necesitaba el sabor de sus labios en los míos...

La tarde transcurrió con su fragilidad en mis manos, dejándome contemplar y acariciar sus senos perfectos, percibiendo su piel erizada por el placer que le prodigaba, mi lengua recorriéndola entera, y su mar derramándose en mi boca.

Bastó un sólo roce para desatar nuestras pasiones...

26.8.13

La débil

¡TE AMO! Y él le creyó, siempre le cree lo que ella le dice.

Sí, sí, ya sé que lo decía de corazón, que así lo sentía cada vez que pronunciaba esa pequeña frase cuando le miraba a los ojos, pero entonces ¿por qué se dejaba comer el coño de otro hombre sin oponer la más mínima resistencia?

-No me folló...
Me contestaría ella con su mohín de labios rojos y poniendo esa carita de niña ingenua y a la vez traviesa que sólo ella sabe hacer.


-Vamos a ver, me cuentas que te comió el coño, que te besó, que te acarició entera, que te metió mano por todas partes, que se la chupaste levemente, pero como no te penetró, ¿eso significa que no pasó nada?

-Creo que sí, así me lo parece; al no haber penetración no hay nada.
Además, yo le dije que era muy puta y él me contestó que no, que simplemente era débil.

22.8.13

Un beso de los de nunca...

Desde que vi en facebook una antigua foto suya en la que estaba etiquetado no paro de empaparme de todo lo suyo, visito su perfil a diario para curiosear en sus cosas, que a mi modo de ver es para lo único que sirve esa red social, pero he de decir que no me ha servido mucho pues es muy reservado. También he leído algunos de sus artículos, descargué un video en el que aparece dando una pequeña entrevista, en fin, todo lo que la red pueda proporcionarme de él creo que lo he visto. Pero lo mejor de todo es tener el inmenso placer de sentirlo otra vez cercano, parte de mí, como antes, como siempre...

Y sí, cada vez que leo sus correos o coincidimos en el chat me emociono casi hasta las lágrimas. Lo único malo es que la palabra escrita es demasiado fría y a veces se presta a malos entendidos, o mis sentimientos me juegan una mala pasada y me dejo llevar por ellos. Es cuando me sucede lo inevitable, cierro mis ojos y veo los suyos mirándome fijamente, esos inmensos ojos verdes clavados en mí, escudriñando cada pliegue de mi piel, desnudándome el alma con esa mirada limpia y sincera que a pesar del tiempo transcurrido sigue intacta, la misma mirada que me perdía y me pierde ahora.

Precisamente ahora que dejé mis juegos hace meses, que me centré en mi vida de ama de casa ejemplar, que estaba por creer que me había muerto en vida, aparece él llenándolo todo para darme la posibilidad de viajar en el tiempo y transportarme a la hora de salir a recreo para encontrarlo, de volver a sentir la misma ansiedad cada vez que miro el reloj.

El otro día cuando chateábamos me dijo que estaba muy liado y no quise importunarle, así que me despedí rápidamente: 
"-Chao, besitos
-¿besitos?
-jajajaja bueeeeno, un beso, de los de siempre
-otro beso para ti, de los de nunca..."


Tuvo que explicarme a qué hacía referencia, ese día estaba espesa y lenta, muy lenta.

Desconecté y me quedé un buen rato pensando en él, en su beso de los de nunca...
¿Cómo sería nuestra relación ahora si alguna vez me hubiera besado? ¿Si venciendo su timidez adolescente se hubiera atrevido a ser más que mi amigo? ¿Si además de risas y charlas interrumpidas por la campana del colegio, hubiera pasado la frontera?

Imagino su primer beso de entonces...

Sería un beso temeroso, de esos que te dan y das con miedo, ese beso donde apenas se rozan los labios y no sabes a qué atenerte; en el que te consume la excitación pero no te atreves ni abrir la boca para empezar a explorar su lengua con avidez. Seguramente me hubiera quedado de piedra y no me hubiera atrevido a corresponder su beso para que no pensara mal de mí. Hubiera sido un beso de quinceañera de esos que se guardan para siempre en la memoria.


¿Y ahora? ¿Cómo será su primer beso?


Esta vez gozaré su beso como debe ser. Me acercaré a él como quien no quiere la cosa, oleré su cuello, le recorreré con mi nariz desde su frente, sus mejillas, nariz, hasta llegar a sus labios; me detendré allí y también los oleré, pasaré la punta de mi nariz por sus comisuras, luego la punta de la lengua y empezaré a abrirme camino, al sentir su lengua buscando la mía le dejaré hacer, mi boca estará entre abierta esperándole, sentiré como su lengua explora, la pasa por encima de mis dientes, por el interior de mis mejillas, sobre mi lengua y es ahí cuando le devoraré, aprisionaré su lengua y empezaré a chupársela como si fuera su glande, sentiré como mi mar empieza a desbordarse y su deseo por mí a manifestarse en el interior de su pantalón.
Será entonces el momento de retirarme, no está bien que una dama se entregue así no más en la primera cita...

Me encantan los besos porque son el preludio de la excitación, son el camino que te señalan el placer que es inminente, con un beso sabes si valdrá la pena follarle, si te esculca la boca puedes estar segura que te rastreará hasta tu más profunda oquedad.


"Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso, ¡qué soledad errante hasta tu compañía!" Pablo Neruda

19.8.13

Quiero más...

No hubo preámbulo porque desde anoche estábamos con ganas el uno del otro.

Me dejó llevar el control, así que le dije que lo quería boca abajo y lo recorrí con mi lengua desde el cuello hasta el culo para detenerme justo ahí; escupí en su ojete, lo lamí, lo chupé despacio, mordisqueé sus nalgas...
Luego le di vuelta y empecé a chuparle la polla, los huevos, bajé otra vez hasta su ojete, mojé mi dedo con mi saliva y acaricié su más íntima oquedad en forma circular, lo fui hundiendo muy lentamente mientras volvía a chuparle la polla, ufffff no me aguanté más y le dije que me la metiera. 



Lo cabalgué mientras él me besaba y me metía su dedo para estar llena de él todo el tiempo. Me corrí dos veces y luego me dijo que me la iba a meter por el culo mientras me follaba el coño con un vibrador, dios!!!!! 
Volví a correrme mientras él me llenaba el culo de leche.

Cuando terminamos me dejó tirada con el cuerpo engarrotado hasta el punto de dolerme, el coño como un mar, la cara empapada en sudor y con ganas de más..

14.8.13

Disfrútalo

Es insufrible esta pasión que me consume...

Quiero apartarte de mi mente, de mi sentir, busco en otros lo que tú me das, pero dudo que lo encuentre, sólo tú puedes darme lo que quiero, sólo tus palabras me mojan el coño, debe ser porque tenemos la misma sangre.

Te imagino follando con ella, hundiéndote en su ser y me estremezco, mi mar empieza a regarme y esta vez no quiero contenerlo, ya no hay apuesta, no me fustigo más.


Luego me parece verte tecleando como un poseso y disfrutando de lo que te ofrecen las otras, eso me excita más, si cabe, el pensar en tu polla que se hincha, en tu mano que no controlas, en el deseo que te embarga y no te deja pensar, en la otra que puede oírte cuando estallas de placer, cuando dices: dios!!!!!!!!!!!

Que ganas tengo de ti, de gozarte, de que me disfrutes, pero contener mis ganas me excita más, la caza también aumenta mi placer, el pensar que pueda haber otro que me ponga cual perra en celo como tú lo haces me vuelve más salida, me tienes a mil y sabes que es cierto, disfrútalo maldito, así como lo estoy haciendo yo.

12.8.13

El enmascarado

El otro día hablando con un amigo me contó que había estado en un baile o reunión (no me quedó claro) de máscaras. Se permitía todo, la única condición era que no se podían quitar las máscaras mientras estuvieran ahí. Folló con dos mujeres y esta es la hora que no está seguro si alguna de las dos era su pareja, ya que acordaron no hablar para evitar reconocerse la voz, y cumplieron.

Le dije que me llamaba la atención lo de la máscara y que tal vez escribiría un relato al respecto, aquí está:


Sentada en un banco se quejaba la prostituta de pelos amarillos, trompuda, con minifalda imitación cuero, botas negras subidas hasta las rodillas, lencería adquirida en una tienda de saldos.

Qué noche, -decía al tiempo que se jalaba las medias de nylon- he estado con un tipo que ha llorado toda la noche; no quería follar, hubiera sido preferible, era uno de esos cabrones, celosos, enfermizos, ¿Qué crees que hizo el hijo de puta?

Un día se puso una máscara, sí, como lo oyes, una máscara, y esperó a su esposa en el camino del trabajo a su casa, la atacó, la llevó a un terreno baldío, allí la violó y al darse cuenta de que no oponía resistencia, es más, que gozaba como nunca, la ahorcó.
No pudo resistir ver a su mujer gritando de placer en manos de un desconocido; le apretó el cuello y la dejó allí abandonada; hubieras oído como lloraba el hombre, y la pobre de su mujer, morir en esa forma, atacada por un enmascarado...



PD: Dudo mucho que una mujer goce al ser violada, aunque de todo se ve en la viña del Señor...
Entonces queda claro que es una fantasía ¿verdad? Y como es un relato fantástico, y es mi blog, puedo escribir e imaginar lo que me de la gana.

9.8.13

Una noche decembrina

No me llamó la atención cuando lo conocí, no es mi tipo…

Me gustan los hombres mayores que yo, de tez blanca o por lo menos más clara que la mía, acuerpados, incluso hasta gorditos, pues me gusta acariciar barriguitas y me imagino que es mi Buda particular para poderle pedir todos los deseos que se me antojen. Este sólo tenía a su favor que sabía bailar, conocíamos muchos lugares comunes y me hacía reír, además era paciente y como dice el adagio popular: La paciencia vence lo que la dicha no alcanza.


Así que a pesar de dejarle claro desde el primer momento que no estaba disponible para algo diferente a una simple amistad, (cosa poco probable entre sexos opuestos) él siguió insistiendo, llamándome dizque a saludar y haciéndome invitaciones de todo tipo. La última fue dos días antes de mi vuelta aquí, algo así como una salida de despedida.

–Hola Laura ¿quieres ir a ver los alumbrados? 

–Ya los vi. 
–Pero no conmigo, respondió.
 

Después de un pequeño tire y afloje terminé aceptando su invitación y pasó a recogerme a las 7:00 P.M. Me quedé sorprendida cuando lo vi bajar de un taxi que nos esperaba. 

-¿Vamos en taxi? 
–Sí, te dije que conmigo verás los alumbrados desde una perspectiva diferente. Vamos a la estación Industriales del Metro.

No había tanta gente como creí, teniendo en cuenta que era el último fin de semana que están encendidos los alumbrados navideños, y su idea era recorrerlos caminando a lo largo del sendero del río. Nos divertimos muchísimo, bebimos como cosacos, comimos obleas con un arequipe delicioso, asistimos a los conciertos improvisados de artistas callejeros, posé para que me pintaran el retrato de rigor el cual no quedó ni parecido y cuando pensé que el paseo había terminado me dijo: 

-Ahora viene la sorpresa que espero te guste.

Fuimos a la línea K del Metro, es decir, al MetroCable. A esa hora estaba casi desierta y nos advirtieron que pronto terminaba el turno, contestamos que sólo haríamos el recorrido de ida y vuelta sin descender de la cabina. Me senté pegada a él con el pretexto de que me asustaba la altura y le pregunté cuanto tiempo demoraba el recorrido, me dijo que 40 minutos. El paisaje era impresionante, quedé fascinada con esa obra de ingeniería que le cambió la vida a ese sector deprimido de la ciudad, las modestas casas se veían hasta bonitas y ni que decir de la cantidad de luces que alumbraban la noche. 



Estaba absorta disfrutando la vista cuando sentí que me besaba el cuello, pero en vez de ponerme digna y zafarme o hacerle algún reproche, me dejé hacer… 
Sentí su lengua recorriendo mi cuello con suavidad muy lentamente, de inmediato me mojé y no pude resistirme a su avance. Buscó mi boca y hundió su lengua hurgando con afán, entrándola y sacándola como si me penetrara, asió mi lengua y empezó a chuparla con deleite, yo me entregué al placer que me provocaba y abrí mis piernas para darle fácil acceso a mi coño que estaba empapado. Él acariciaba mis muslos, su mano derecha ascendía ansiosa buscando humedecer sus dedos en mis jugos, en esas estaba cuando el vagón se detuvo en la primera parada de las tres que hace en su recorrido. Nadie entró y las puertas volvieron a cerrarse, el siguió, yo jadeaba, le suplicaba que no se detuviera, se daba cuenta que me tenía a mil. Mi mano buscó su polla que estaba dura como un riel, con maestría bajé su cierre y la saqué, ya estaba descapullada e impregnada de esa babita transparente que me encanta, así que no me contuve y me agaché para chupársela. La sentí caliente y con un sabor alcalino, se estremecía cada vez que la hundía en mi garganta, me ahogaba, pero lo disfruté muchísimo, hacía tanto que no chupaba una polla así, con tantas ganas…

En la segunda parada tampoco entró nadie y el miedo a ser descubiertos nos excitó más, me levanté bruscamente lo que hizo que la cabina se bamboleara, levanté mi falda y le ofrecí mi coño empapado para que lo lamiera a su gusto, su lengua lo recorrió entero, chupó mi clítoris, hurgó en todas mis oquedades y me hizo literalmente tocar el cielo con las manos. Luego me besó para que probara mi sabor en su boca y siguió hundiendo sus dedos en mi coño hasta que llegamos a la tercera parada, ya no aguantábamos más, estábamos a tope. Esta vez ni siquiera reparamos en si había gente o no, lo único que nos importaba era sentir como su polla me follaba el coño con fuerza, y así lo hizo. Cuando me penetró pensé que iba a sacarme por el vidrio de la cabina, las luces giraban, mis piernas temblaban, sólo oí sus gemidos y perdí el sentido mientras me corría como una perra en celo.

5.8.13

Apuesta

"...Y ahora que estoy frente a ti parecemos, ya ves, dos extraños... Lección que por fin aprendí: ¡cómo cambian las cosas los años!"

Miénteme si lo deseas, pues habrá mejor motivo para ello que el saciar la mandíbula voraz que te devora por las ingles. Pero miénteme.
No habrá noticias mías hasta el Lunes. Miénteme, te repito, pero no acudas a mi piedad. Es demasiado suculento el premio como para desperdiciarlo. Mientras te escribo acaricio mi polla que se engorda con tu abstinencia, con tu deseo constreñido, con esa imposición absurda y vanal con la que te fustigas voluntariamente en pago de una apuesta perdedora. Me pajeo, quiero que lo sepas, que me huelas, que imagines mis huevos apretándose justo antes de explotar en leche.
Antes de escribirte y mandarte un beso quiero que sepas que me habré corrido y no será la última vez hasta el Lunes.
Voy a saturarme de sexo, de corridas y eyaculaciones y en cada una de ellas pensaré en tu coño necesitado, boqueante como un pez agónico, encharcado sin remedio.
Voy a correrme... ¿y tú?.
Miénteme, esa es tu opción.
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Un beso


Hoy estoy tanguera, oyendo al polaco Goyeneche, a Susana Rinaldi y como no, a mi preferida Adriana Varela.

No estoy triste, ni sentimental, ni nada que se le parezca, al contrario, estoy más salida que otros días... Hice una apuesta y perdí, como soy fiel a mi palabra, hasta tanto él no me autorice a dejar brotar mi mar, lo tendré a buen resguardo a pesar de las llamadas, invitaciones y hasta sueños eróticos que he tenido, pero eso es harina de otro costal.

Ya sabes, me tienes con unas ganas locas, pero sé contenerme, así no lo parezca.

Mientras tanto escucho uno de mis tangos favoritos, si te apetece pulsa sobre el título y escúchalo también. Como dos extraños

1.8.13

XL


El boom de las modelos XL se impone en las pasarelas mundiales
 
Renunciaron a tener una dieta de hambre, fueron en contra de lo establecido y están ganando la batalla. Rescatando la figura de una mujer curvilínea y femenina, las modelos XL se están tomando la pasarela y la publicidad.

Los más felices con esta nueva tendencia son los hombres que, cansados de ver a modelos delgadísimas y sin formas, se han volcado a los foros en Internet para alabar a las nuevas chicas de ensueño por sus bien lucidas y curvilíneas figuras. Sin embargo, ésta también es una buena noticia para cientos de mujeres, que ya no tendrán que ocultar esa talla L o 50 en su clóset.
Rellenitas y orgullosas, parece ser la propuesta actual, a la que ya se han sumado desde diseñadores de alta costura, como Jean Paul Gaultier, hasta campañas de publicidad criollas como las de productos Dove y, más recientemente, la multitienda La Polar. Esta última ha causado un verdadero furor gracias a su protagonista, la actriz chilena Mariana Loyola. “Extra Lindas” es el lema que repite la actriz, quien ha confesado sentirse orgullosa de su talla 42, haciendo que, de paso, otras miles de compatriotas comiencen a lucir sin temor sus redondeados cuerpos.

De anoréxica a top model

El caso de la modelo norteamericana Crystal Renn es el más impactante. Crystal es una chica que, como muchas, fue “descubierta” por un cazatalentos a los 14 años. El trato era simple: si ella bajaba 20 kilos, él haría de Crystal una modelo de renombre que acapararía las portadas más chic del mundo. “Me hablaba de estar en Vogue y yo pensaba que era asombroso y que era exactamente donde quería estar. Y el peso bajó”, confesó en un reportaje.
Gracias a una dieta a base de lechuga y coliflor, y a una rutina diaria de 8 horas de ejercicios, Crystal logró llegar a pesar 44 kilos. También consiguió padecer anorexia.
Sin embargo, a los pocos meses comenzó a recuperar los kilos perdidos rápidamente. “Iban cuatro meses y yo no comía ni azúcar, ni hidratos de carbono, ni grasas, y mis agentes me decían ´deberías seguir una dieta´. ¡La estoy haciendo, me están embromando!” Enfureciendo a la pobre chica que, a esas alturas, no conseguía ni el peso ideal ni quitarse las ganas de comer como todo el resto del mundo. Crystal subió 30 kilos, por lo que en la agencia en la que trabajaba (“Ford Models”), decidieron relegarla al catálogo de modelos para tallas especiales, lo que supuso un fuerte golpe para el ego de la norteamericana. Sin embargo, no sólo logró sobreponerse a eso, sino que también superó la anorexia y, de paso, sus complejos. Ahora Crystal es una de las modelos mejor pagadas, musa del diseñador francés Jean Paul Gaultier y rostro de la campaña de Mango “Why not?”. 


¿Cómo lo consiguió?
Simplemente se aceptó tal como era, lo que si bien en un principio le significó el creer que su carrera como top model había fracasado, con el tiempo se dio cuenta que su decisión le traería más beneficios que pérdidas. Ahora gana tres veces más de lo que ganaba siendo una modelo flaca, es conocida a nivel mundial y una de las modelos más cotizadas.


De modelos de tallas grandes a “top models”
Si bien el mercado norteamericano hace tiempo que sumó a su repertorio a las tallas grandes, ahora las famosas modelos “plus size” están entrando con todo a una arena que antes estaba reservada para las flacas: la alta costura.
La primera modelo “grande” en ser cotizada como una super modelo fue Emme Aronson a principios de los años 90. Toda una personalidad en EE.UU., Emme fue la pionera en abrir un campo reservado casi exclusivamente a las delgadas gracias a su belleza y desplante.
Rostro de una campaña para Revlon, portada de la revista “People” y nombrada “Mujer del Año” en 1997 por la revista “Glamour”, Emme se ha convertido en el estandarte de esta nueva camada de “grandes bellezas”.
Diseñadores como el nombrado Jean Paul Gaultier, la española Elena Miró y la marca Mango, ya se han sumado a esta nueva moda, privilegiando a modelos rellenitas y mucho más cercanas a la mujer normal que las típicas modelos ultra delgadas.
Esta nueva tendencia ha puesto sobre el tapete el viejo argumento que solían sacar a relucir los diseñadores cuando se les preguntaba porqué no escogían a chicas más normales para sus desfiles: “las mujeres delgadas lucen mejor la ropa”. A juzgar por las imágenes de Crystal para Mango, esta sentencia puede ser, por lo menos, dudosa. Con unas voluptuosas y armónicas medidas de 96-82-109, Crystal no parece darle la razón al lema que durante años han esgrimido algunos modistos.







¿Quién se resiste a estas curvas?